Mosaico de personas que contaron públicamente su deseo de morir para impulsar la causa de la eutanasia en España

¿Las reconoces?

Tal vez no sabes quién son, pero estas personas hicieron algo por ti.

Hicieron público que querían poner fin a su vida. Rompieron ese gran tabú para reivindicar su derecho a morir dignamente. Salieron del anonimato para ayudar a que la eutanasia fuese un derecho para las siguientes generaciones. Todas estaban asociadas a Derecho a Morir Dignamente (DMD), la organización que asesora sobre derechos sanitarios al final de la vida y lucha por la despenalización de la muerte asistida en España.

Por fin tenemos ley de eutanasia, pero no es el colofón de décadas de lucha sino el primer paso de un largo camino. La experiencia de otros países lo deja claro: no basta con aprobarla. Es imprescindible que la sociedad organizada impulse su implantación y presione para que se cumpla y se mejore.

A partir de ahora, DMD vigilará el cumplimiento de la ley de eutanasia y seguirá asesorando sobre derechos al final de la vida a quien lo necesite. Nos mueve el deseo de una sociedad más libre y más justa, donde cada persona pueda ser dueña de su vida y su muerte.

¡Queremos ser libres hasta el final!

Foto que muestra un cartel que lee 'Eutanasia legal' colgando entre dos balcones

La eutanasia

La ley de eutanasia ya se ha aprobado. Cualquier persona que cumpla los requisitos puede solicitarla. Por desgracia, esto no garantiza que se respete su petición de morir. No todas las comunidades autónomas, que tienen las competencias sanitarias, han formado a sus profesionales ni establecido los mecanismos adecuados para que la norma se cumpla.

Además, es una intervención que la mayoría de médicos no han practicado nunca. Aquellos dispuestos a acompañar a sus pacientes en su decisión de adelantar su muerte necesitan protocolos claros, formación específica y apoyo tanto de las instituciones como de sus gerentes.

Aunque la eutanasia cuenta con el respaldo abrumador de la sociedad y los profesionales sanitarios, la mayoría desconoce los detalles: Quién puede pedirla, en qué circunstancias, qué se puede hacer en caso de rechazo, etc.

Nuestros colegas europeos nos han avisado. En Bélgica tardaron tres años en lograr que su ley fuese efectiva. El papel de ADMD-B y RWS, las asociaciones belgas que comparten causa con DMD, fue fundamental para formar médicos y asesorar a la ciudadanía. También para vigilar el cumplimento de la ley y denunciar osbtáculos.

Activista de DMD asesora a dos personas en un puesto en la calle

Asesoramiento

Ya es un cliché, pero la muerte es de las pocas certezas que tenemos. Aunque la mayoría prefiere no pensar ni hablar de ella, en DMD nos rebelamos contra este tabú. Queremos hablar de la muerte y pensar sobre el morir.

Reflexionar sobre cómo (no) queremos que sea nuestro final, y contárselo a nuestros seres queridos, es la mejor forma de tener una buena muerte. Es decir, un final respetuoso con nuestros deseos y una despedida digna de la vida que hemos vivido.

DMD es la única organización que asesora sobre toma de decisiones y derechos sanitarios al final de la vida. Cada año atendemos más de mil consultas de personas que buscan orientación, para sí mismas o para algún ser querido, sobre cómo morir bien. Acompañadas, sin sufrimiento, con respeto a su historia de valores y a su voluntad.

Hace poco, una sentencia del Tribunal Supremo ratificó que DMD cumple con los requisitos para ser una asociación de utilidad pública y puso en valor nuestro trabajo en defensa de la buena muerte:

«la finalidad de actividades encaminadas al asesoramiento de las personas al momento final de su vida debe estimarse como promoción del derecho a la vida y, en consecuencia, una asociación que asuma dichos fines reúne las condiciones para ser declarada de utilidad pública».

Activistas de DMD se manifiestan frente al Congreso de los diputados con un cartel que lee 'Yo decido cómo y cuándo morir' y otro que dice 'Libertad para decidir'

Por la buena muerte

DMD está formada por unas 7.500 personas asociadas, que financian sus actividades mediante una cuota anual.

Su aportación y su compromiso nos permiten organizar actividades gratuitas para miles de personas cada año, así como asesorar sobre derechos sanitarios al final de la vida, sin coste, a quien lo necesita. También nos permite ser la voz más destacada en la defensa de la eutanasia y la organización de referencia para medios de comunicación que quieren tratar estas cuestiones.

Además, por estar asociadas a DMD cuentan con:

  • Asesoramiento médico especializado al final de la vida
  • La revista de DMD
  • Un registro privado para guardar una copia de su testamento vital
  • Acceso a la 'Guía de muerte voluntaria' (para las personas que lo deseen y a partir de los tres meses de antigüedad)

Asóciate a DMD

Necesitamos tu ayuda para seguir trabajando por la buena muerte. Para vigilar que la ley de eutanasia se cumple en todas las comunidades autónomas. Para que mejore el acceso a los cuidados paliativos. Para que se amplíen los supuestos de la ley de eutanasia. Para seguir asesorando a quienes lo necesitan. Para que se respeten tus valores en tu proceso de morir.

La ley de eutanasia es una victoria, pero solo es un paso en el camino. Tenemos que dar muchos más. Por ti, por tus seres queridos y por toda la ciudadanía.



Cuota
50€/año