Ramón Sampedro

Prensa DMDTestimonios

«Solo quien va de viaje tiene el derecho y el privilegio de escoger el mejor día de salida»

Marinero y escritor gallego. Con 25 años se partió el cuello lanzándose al mar. Quedó postrado en una cama, paralizado desde el cuello hasta los pies. En 1993, pidió a la Justicia que su médico de cabecera pudiera ayudarle a morir. Tras cinco años embarcado en una pelea legal infructuosa, decidió morir el 12 de enero de 1998 ingiriendo una solución letal de cianuro potásico. Tuvo que ayudarle su compañera, que le acercó el vaso a la boca.

Antes de su muerte, Sampedro redactó quince cuartillas dirigidas a jueces y autoridades en las que contaba su penosa situación tras veintinueve años de tetraplejia. En ellas anunciaba su decisión de terminar con su vida ante una situación que estimaba como de «humillante esclavitud».

 

Comparte este artículo