Tras el intento de suicidio de Francesc Augé hecho público el 15 de septiembre de 2026 desde DMD Catalunya queremos expresar nuestra conmoción y tristeza por la situación de sufrimiento de Francesc y nuestra profunda indignación ante el bloqueo judicial que su caso ha sufrido durante 768 días.
Bloqueo judicial que le ha empujado a intentar suicidarse.
Denunciamos que la inacción y la lentitud de la justicia son las responsables de este intento de suicidio. Como dijo Francesc en la nota que dejó como despedida: «Vuestra decisión me ha obligado porque habéis impedido mi eutanasia».
La espera a la que Francesc ha sido sometido es un trato inhumano y degradante para una persona a la que había sido aprobada la eutanasia hace 768 días.
Francesc es una persona coherente con sus valores y quería que su fin fuera la eutanasia. Como él mismo había declarado, quería «resistir para proteger el derecho a la eutanasia y asegurar que nadie tenga que pasar por lo mismo», pero en los últimos meses su deterioro ha sido insoportable.
El deterioro de Francesc es resultado de cuatro ictus y dos problemas cardíacos sufridos desde 2020, enfermedades que en los últimos meses han reducido seriamente su movilidad y capacidad para expresarse.
Consideramos que:
- Esperar es una tortura, prolongar el proceso es prolongar el sufrimiento. Denunciamos la inacción y la lentitud de la justicia. Una inacción procesal que choca con la prioridad que las regulaciones otorgan a los casos relacionados con derechos fundamentales.
- Se viola un derecho personalísimo: nadie debería poder impedir la eutanasia cuando se han respetado todas las garantías impuestas por la ley.
- Parálisis institucional injustificable: Francesc contaba con el respaldo de la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña desde julio de 2024. Su padre, que inicialmente inició el proceso judicial para evitar su eutanasia, a finales de agosto de 2026 renunció a seguir el proceso, pero los tribunales de Barcelona no reactivaron el expediente, una parálisis que llevó a Francesc a intentar suicidarse, dejando una nota de despedida acusando directamente a la justicia.
- Falta de protección frente a terceros: rechazamos enérgicamente la doctrina del Tribunal Supremo de mayo de 2026, que permitía a los familiares impedir una eutanasia aprobada. Denunciamos que un tercero pueda cuestionar la decisión de una persona competente, libre y mayor de edad.
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