La asociación hace un balance positivo de los datos de 2025, a la vez que reclama mejoras como la formación a personal sanitario sobre el contexto eutanásico en patologías crónicas.
Cuando se cumplen cinco años de la implantación de la ley de la eutanasia, prestación de ayuda para morir, desde Derecho a Morir Dignamente (DMD) Navarra queremos manifestar nuestro parecer sobre el buen funcionamiento en general de la aplicación de la ley en Navarra y sobre algunos aspectos a mejorar.
En primer lugar destacamos que Navarra es de las pocas comunidades autónomas que han hecho público el balance del año 2025. El Ministerio de Sanidad sacó algunos datos globales el día 17 de junio pero sabemos la gran desigualdad que existe entre las diferentes comunidades autónomas.
También a destacar en Navarra, frente a otras autonomías, la existencia de una dirección on line de referencia para profesionales que reciben una solicitud de eutanasia, desde la que se les contesta habitualmente antes de 24 horas y se les va acompañando y guiando en todo el procedimiento.
Solicitudes de eutanasia recibidas
En 2025 se recibieron 38 solicitudes de eutanasia y se realizaron 20 de ellas. En el análisis pormenorizado, destaca que 14 personas de las que recibieron la prestación (75 %) presentaban patología oncológica, frente a 5 neurológica y 1 cardiaca. Este predominio oncológico en eutanasias realizadas contrasta con la cifra media dada por el Ministerio, donde solo el 30 % de las solicitudes oncológicas acaba en eutanasia.
Algo tiene que ver la buena gestión de plazos en situaciones graves, como se aprecia en el análisis de los periodos del procedimiento, en el que el tiempo medio entre la primera solicitud y el informe favorable de la comisión de garantías ha sido de 27,2 días existiendo varios casos por debajo de 20 días.
El tiempo medio entre la primera solicitud y la realización de la prestación en el total de los casos fue de 35,2 días, incluyendo en este plazo los periodos de aplazamiento de la eutanasia que decide la persona cuando ya tiene el informe favorable de la comisión. Respecto a los plazos es importante también que la Comisión de Garantías ha empleado solo entre uno y dos días de media en el envío de su resolución a cada médico/a responsable.
Sobre el análisis de las 18 solicitudes que no llegaron a la prestación de eutanasia, destaca que solo hubo 3 denegaciones (7,9 % frente al 13,2 % estatal). 6 personas fallecieron sin eutanasia pese a tenerla concedida y de las 4 personas fallecidas sin haber llegado su expediente a la comisión, el plazo entre primera solicitud y fallecimiento estuvo entre 9 y 12 días. Varias solicitudes han quedado aplazadas para 2026 por haberse iniciado a finales del 2025 y 1 persona revocó/anuló su solicitud.
La tasa de mortalidad (proporción de fallecimientos por eutanasia respecto al total de fallecimientos) de manera provisional es 0,41 % frente al 0,13 % estatal. El año 2024 en Navarra fue de 0,23 %.
Aspectos a mejorar
Como se comenta en el balance de eutanasia de 2025, hay aspectos mejorables sobre el acompañamiento al personal sanitario implicado en los procesos y se está trabajando en la gestión informática de los formularios, algo que será de mucha ayuda para afrontar la burocracia actual.
Además:
- Creemos que se precisa más formación a profesionales sobre contexto eutanásico en patologías de procesos crónicos (cardiacos, pulmonares, hepáticos, renales), especificando que la ley no exige situación terminal en la persona solicitante sino contexto eutanásico que genera sufrimiento.
- También creemos necesario trasladar al personal sanitario su deber de apoyo a familiares de personas con Testamento vital/Documento de voluntades anticipadas para poder cumplir sus deseos cuando ya no están capacitadas. En este año 2025, 2 eutanasias se han realizado mediante solicitud por testamento vital, lo que representa un 10 % de las prestaciones realizadas. Sabemos, porque así nos lo traslada la ciudadanía, de las dificultades y culpabilidades que genera si no se ha hablado suficientemente con la persona otorgante del documento y de ahí la necesidad de apoyo profesional.
- Otro tema que nos preocupa es la no autorización de eutanasias por procesos mentales graves cuando hay comunidades como Cataluña, donde han establecido un protocolo específico y han vuelto a autorizarlas tras un parón previo. Las personas con enfermedad mental grave tienen mucho sufrimiento y están siendo discriminadas con la no autorización de eutanasias cuando la solicitan.
- Queremos manifestar nuestro malestar por la objeción institucional a la eutanasia que está realizando algún centro privado, incumpliendo con ello la ley. Este tipo de objeción significa que, aunque todo el personal médico se declare objetor, no se permite que personal ajeno al centro entre para poder realizar eutanasias autorizadas en personas ingresadas en dicho centro. Es algo que hemos denunciado ante el Defensor del Pueblo y que pedimos se solucione a corto plazo además de sancionar el incumplimiento reiterado, conforme a las leyes actualmente vigentes.
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