Eutanasia y Cuidados Paliativos son complementarios

Esther DiezNoticias, Portada

Eutanasia y paliativos van de la mano

Aunque la postura oficial del paliativismo en España es la incompatibilidad entre paliativos y eutanasia, hasta el punto de afirmar que los cuidados paliativos son «el antídoto contra la eutanasia», lo cierto es que eutanasia y cuidados paliativos son complementarios y no excluyentes que responden a la pluralidad de cualquier sociedad libre. Con todo derecho, hay personas que rechazan desde el principio recibir cuidados paliativos y piden directamente la ayuda para morir pero la mayoría elige recibir cuidados paliativos para aminorar el sufrimiento que las enfermedades terminales comportan y algunas de ellas solicitarán la eutanasia a lo largo de la evolución.

La experiencia desmiente la oposición paliativos/eutanasia: en Bélgica por ejemplo, en el 60% de los casos un médico paliativista participa en la toma de decisión del proceso de eutanasia, que se practica también en centros sanitarios de titularidad religiosa con la exigencia de que sea practicada por un médico paliativista, precisamente.

Por ello, tanto en Bélgica como en Canadá, tras el desarrollo de las leyes de eutanasia, las asociaciones de cuidados paliativos han abandonado el discurso contra la eutanasia y consideran hoy que eutanasia y cuidados paliativos son complementarios «no son antagónicos ni alternativos. La eutanasia puede formar parte de los paliativos” e instan a sus miembros a «respetar la autonomía del paciente con todas las consecuencias».

Los cuidados paliativos para algunas personas no son la única solución

Los cuidados paliativos son un enfoque de la medicina centrado en aliviar y acompañar a la persona enferma cuando no es posible la curación. Pero ni los mejores cuidados paliativos pueden eliminar completamente el sufrimiento, ni siquiera el dolor físico. Pretender, como hace el discurso oficial paliativista, que con unos cuidados paliativos excelentes se eliminan las peticiones de eutanasia es una falacia interesada; así lo demuestra la experiencia: el 90% de pacientes que solicitan el suicidio asistido en Oregón y el 72% en Bélgica estaban recibiendo cuidados paliativos de la máxima calidad.

En nuestro caso, más del 95% de los médicos españoles (estudio 2.451 CIS. 2002) consideran que ni los cuidados paliativos de máxima calidad evitarían peticiones de eutanasia.

El hecho es que, como cualquier dispositivo sanitario, los cuidados paliativos no pueden imponerse pues se rigen por el mismo principio de respeto a la autonomía personal –consentimiento informado– consagrado por las leyes sanitarias. En una sociedad democrática avanzada, cualquiera debe tener la libertad para decidir cómo quiere vivir el proceso final de su enfermedad y algunas personas, que quieren decidir hasta cuándo desean ser cuidadas, prefieren no prolongar un final que, con paliativos o sin ellos, es inevitable.

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