El 30 de octubre se conocieron los resultados del referéndum sobre la Ley de Elección al Final de la Vida (End of Life Choice Act). El resultado: el 65,2% de la ciudadanía neozelandesa apoyó el proyecto de ley y un 33,8% se mostró en contra.
Faltan en este recuento los votos de las personas residentes en el extranjero, pero la diferencia en el resultado es tan amplia que no influirán en la adopción de la ley, que entrará en vigor el 6 de noviembre de 2021.
El Estado de Queensland (Australia) celebró sus elecciones el 31 de octubre. Ha ganado el Partido Laborista, que podrá gobernar en solitario.
Durante la campaña electoral, la primera ministra (laborista) saliente, incluyó la aprobación de una ley de muerte asistida en su programa y se comprometió a presentar el proyecto de ley en el Parlamento estatal a principios de 2021.
Durante la pasada legislatura, una comisión de investigación del Parlamento recomendó la aprobación de una ley de muerte asistida.
La NVVE comenta en su página web un reciente informe publicado por la Comisión de Revisión de la Eutanasia:
El caso de un hombre de 80 años con demencia avanzada que solicitó la ayuda para morir cuando le diagnosticaron la enfermedad y redactó un testamento vital muy detallado y claro sobre las circunstancias en las cuales solicitaba la eutanasia.
Recordar que la NVVE está llevando grandes campañas a nivel nacional sobre las directrices anticipadas.
En el artículo hay tanto extractos de las directrices anticipadas de esta persona como un enlace al informe de la Comisión de Revisión.
Marinou Arends, la geriatra que fue procesada (y posteriormente absuelta) por una eutanasia a una paciente con alzhéimer avanzado que la había solicitado en un testamento vital, cuenta lo que ocurrió, cómo se desarrolló el juicio y cómo ayudar a esta mujer cambió su vida.
Como el documento está en PDF y es bastante largo recomendamos descargarlo y después traducirlo con Google Transate. Vale la pena el esfuerzo, el testimonio es impresionante.
Alain Cocq ha interrumpido su segunda tentativa de despedirse de la vida ayunando.
Concluye el artículo:
“El equipo del hospital de Dijon no parece querer dejarle acceder a una sedación profunda y continua hasta su fallecimiento. La ley Claeys-Leonetti, del 2 de febrero 2016, que regula el final de la vida, es sobre este punto ambigüa y las recomendaciones de la Alta Autoridad Sanitaria respecto a su aplicación son restrictivas ya que hablan de un pronóstico de 72 horas, lo que no se aplica en este caso. Sin embargo esta sedación es posible cuando los dolores no se pueden aliviar, lo que corresponde a lo que experimenta Alain Cocq. Esta es la situación, se enfrenta a una vida que se parece a un callejón médico sin salida”
Miembros del RCGP (Colegio Real de Médicos Generalistas) demandan a la institución ante los tribunales y explican en este artículo publicado por el BMJ las razones:
«Es más importante que nunca que los médicos tengan confianza en las organizaciones que los representan. Por esta razón estamos denunciando al RCGP ante la justicia, por su negativa a escuchar a sus miembros sobre la muerte asistida.
Durante muchos años, la profesión médica ha estado en una situación difícil: ¿cómo reconciliar su histórica oposición a la muerte asistida con la abrumadora demanda pública de un cambio de ley? Recientemente, la BMA (Asociación Médica Británica) y las facultades médicas han logrado un progreso significativo para cerrar esta brecha porque han descubierto que existe un deseo de enfoque diferente entre los médicos».
El artículo concluye: «La era de las instituciones médicas que imponían su dictamen al resto de la sociedad sobre temas como la muerte asistida ha terminado».
El gobierno tiene de plazo judicial hasta el 18 de diciembre para modificar la Ley de Muerte Médicamente Asistida y eliminar el requisito de terminalidad.
Ha presentado un proyecto de texto en el Parlamento. Los opositores de todas las religiones se unen en su ofensiva y han publicado una carta abierta en contra del proyecto, a pesar de que, como recalca el artículo, «las encuestas de opinión pública han demostrado sistemáticamente que los canadienses apoyan el acceso al suicidio inducido médicamente de forma legal».
Incidencia presupuestaria de la Ley de Muerte Asistida. Es un tema difícil, a menudo tabú.
Un senador pidió a la Oficina del Presupuesto del Parlamento Federal un informe sobre el impacto presupuestario de la proposición de ley C-7 que modifica la ley de Muerte Asistida y elimina su requisito de terminalidad para acceder a una eutanasia.
El informe estima que ampliar el acceso a la asistencia médica para morir significaría 1.164 muertes adicionales con asistencia médica en Canadá en 2021, además de las 6.465 muertes esperadas bajo el régimen actual.
«Los presupuestos de salud provinciales verían un ahorro de 149 millones de dólares (canadienses) el próximo año si las cifras son ciertas, en gran parte debido a la disminución del gasto en atención al final de la vida. El informe señala que los costos de la atención médica en el último año de vida representan entre el 10 y el 20 por ciento del gasto total en atención médica»
.
Durante este periodo, en Quebec se produjeron 1776 ayudas médicas a morir, lo que representa un aumento del 40% respecto al año anterior.
La ayuda médica a morir ya representa el 2,6% del total de los fallecimientos; el 86% de las personas que accedieron a una muerte asistida tenía un pronóstico de vida limitado de menos de 6 meses.
Con ocasión de este debate se publica una entrevista a Roger Kusch, ex-senador y promotor de la asociación Sterbehilfe Deutschland, que ayudaba a pacientes a morir antes de 2015 (fecha de la introducción del art.217 en el Código Penal, que prohibió la ayuda “comercial” al suicidio).
Kusch explica que hasta 2018 estuvieron inactivos, pero que después reanudaron su actividad en Zurich y han ayudado a 16 pacientes. Considera que las condiciones ahora son similares a las anteriores a 2015, y han reanudado sus actividades en Alemania. Sobre el freno a la ayuda a morir ejercido por el Ministro de Sanidad (ver revista de prensa anteriores) asegura que “Tenemos un ministro de salud que toma decisiones políticas en lugar de las legalmente correctas”.
Sterbehilfe Deutschland tiene 700 miembros. Cuota de afiliación: 2.000 €.
El grupo se denomina ‘Prudencia Uruguay’ y «busca dar voz a quienes se oponen a legalizar la eutanasia y el suicidio asistido».
Es un grupo de unas 200 personas (médicos paliativistas, académicos y políticos de diversos partidos) que pretenden «promover tanto un debate público como una reflexión profunda sobre el tema en la sociedad uruguaya» para, como dice la consigna del movimiento, «eliminar el sufrimiento y no la vida».
Tienen la osadía de afirmar, contra todas las evidencias, que a nivel mundial se observa que cuando el debate sobre eutanasia se hace con serenidad las posturas cambian generalmente «en favor a la postura contraria», por lo que piden un plazo de por lo menos dos años para debatir.
Una balada de piano del artista australiano, presentada recientemente y que formará parte de su próximo álbum ‘Idiot Prayer’. Se puede escuchar en el enlace.
La letra:
I look for you underneath the damp earth
I look to you in the night sky
I look to you in underneath the thorn bush
I look for you in the old city
And in looking for you I lost myself
Lost myself in time
Lost myself into the damp earth
Lost myself in the night sky
Lost myself underneath the thorn bush
Lost myself in the old city
And in losing myself I found myself
Found myself in time
Oh, when you stepped out of the vehicle
And attached yourself to my heart
A kind of dying
Dying of time
And I fled from the old city
Fled underneath the thorn bush
Fled into the night sky
Fled underneath the damp earth
Where I passed through a doorway
And found you sitting at the kitchen table
And smiling
That smile that smiles, that smiles
That smile that smiles, that smiles
That smile that smiles, that smiles
Smiles just in time
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