Lee la revista nº 83 de DMD, de noviembre de 2020.
Las restricciones impuestas por la pandemia han hecho todavía más difícil organizar un viaje a Suiza para morir mediante un suicidio asistido. Una paciente de ELA, con apoyo de la asociación Dignity in Dying, ha denunciado esta situación y asegurado que adelantaría su viaje («tendré que hacerlo antes de lo que querría») para evitar que las restricciones a la movilidad.
El Secretario de Salud británico, por su parte, declaró en el Parlamento que las personas que viajen al extranjero con el propósito de morir no estarían incumpliendo las limitaciones a los desplazamientos impuestas. Y recordó que instigar o cooperar con un suicidio sigue siendo un delito bajo la legislación del país.
Varios activistas galeses a favor de la muerte asistida abandonan la organización Dignity in Dying porque no están de acuerdo con su política de limitar un cambio en la ley a las personas con una expectativa de vida de 6 meses o menos.
Se han unido al grupo ‘My Death, My Decision’ (MDMD), que pide un cambio más amplio que incluya a las personas con enfermedades terminales y a las que tengan una enfermedad incurable que curse con un sufrimiento insoportable.
Fue una promesa de campaña electoral de la primera ministra laborista Annastacia Palaszczuk reelegida a finales de octubre. Considerado como cuestión de conciencia, todos los parlamentarios tendrán libertad de voto.
Una encuesta realizada antes de las elecciones por la asociación My life, My Choice entre los candidatos reveló que «52 candidatos laboristas apoyaban la muerte asistida, mientras que 32 no respondieron; tres candidatos de LNP (Partido Liberal Nacional) apoyaban, pero 70 candidatos no respondieron; 50 candidatos de los Verdes apoyaban, pero 43 candidatos no respondieron, mientras que siete candidatos del Partido Australiano de Katter (nacionalista) apoyaban la norma, pero 48 candidatos no respondieron».
La propuesta de ley sobre muerte voluntaria asistida ha sido aprobada por la Cámara Alta del Parlamento de Tasmania tras un largo y emotivo debate durante el cual se ha enmendado el articulado.
La ley todavía tiene que ser aprobada por la Cámara Baja. El Gobierno se ha comprometido a que el debate empiece antes de finales de año; se extenderá hasta marzo de 2021. Tiene muchas posibilidades de ser aprobado.
Interesante análisis de la efectividad de las campañas en redes sociales para los dos referéndum que se celebraron con las recientes elecciones: sobre la legalización del cannabis y sobre la ley de elecciones al final de la vida.
La conclusión es que más invierte no siempre gana.
Condenada a 1 año de cárcel, sustituido por 2 años de libertad condicional. El marido había dejado una nota diciendo que quería morir y tomado una sobredosis de pastillas.
El juez justifica la condena por el hecho de que la mujer, enfermera, intervino activamente (lo que sería una eutanasia, prohibida en Alemania) con varias inyecciones de insulina. Si el marido sólo hubiese tomado el cocktail de pastillas, no se hubiese condenado a la mujer.
“Feroz debate”: según la prensa canadiense que se hace eco de la total oposición de las asociaciones de personas con discapacidad a la modificación de la ley de muerte médicamente asistida – proyecto de ley C7- que suprimiría el requisito de “muerte razonablemente previsible” e incorporaría el de «dolencia irreversible que provoca sufrimientos insoportables», con el argumento de que se devaluaría sus vidas.
Por su parte, la senadora Chantal Petitclerc, atleta paralímpica que apoya en el Senado la modificación de la ley declara: “No pueden representar ni hablar por todas las personas con discapacidad.”
Los padres de Vincent Lambert habían demandado por daños y perjuicios al médico que le sedó. Reclamaban una indemnización de un millón de euros.
El tribunal administrativo ha absuelto al médico. Los abogados de los padres dicen que han puesto un recurso en casación y que estudian demandar al Estado.
En una encuesta realizada durante 2020, y que compara sus resultados con los obtenidos diez años antes, los médicos de EE UU se manifiestan mayoritariamente a favor de despenalizar la muerte asistida.
El estudio, bautizado como «Vida, muerte y dilemas dolorosos» también refleja que la postura está dividida en el caso de pacientes no terminales pero con sufrimientos crónicos e insoportables (37% a favor, 34% en contra y 29% indeciso)
El document, elaborat per ambdues organitzacions, pretén ser una eina d’informació sobre els drets per una mort digna, actualment reconeguts per la legislació autonòmica però no suficientment coneguts ni per la ciutadania, ni per la professió sanitària. Per a CCOO PV i DMD és necessari un increment de les plantilles sanitàries i la formació per a poder donar compliment a la normativa.
En el marc del Conveni de col·laboració entre la Confederació Sindical de Comissions Obreres del País Valencià (CCOO PV) i l’associació Dret a Morir Dignament (DMD), un grup de treball mixt d’ambdues organitzacions, ha elaborat una Guia recopilatòria dels drets sanitaris de les persones en el procés final de la vida.
En aquest sentit, la Guia que avui presentem vol ser una eina d’informació ciutadana sobre els drets per una mort digna ja actualment reconeguts i que estan recollits en la Llei 16/2018, de 28 de juny de la Generalitat, de drets i garanties de la dignitat de la persona en el procés d’atenció al final de la vida.
Uns drets que, tot s’ha de dir, no han estat suficientment difosos per les administracions públiques, que, a més, haurien de garantir-ne l’aplicació. Ni entre la ciutadania, que n’és la titular, ni entre el conjunt professional sanitari, ni els encarregats i les encarregades de portar-los a bon terme. Per aquesta raó, la nostra Guia és també un toc d’atenció per emplaçar les institucions a assolir un compromís de difusió i facilitació social.
Per donar compliment a la Llei autonòmica, que estableix els deures del personal sanitari i sociosanitari, és necessari que els professionals i les professionals coneguen i apliquen la normativa. Així ho ha assenyalat la secretària de Política Social de CCOO PV, Ana Belén Montero, que considera fonamental la formació del personal implicat en l’atenció al final de la vida, sobre com fer efectius aquests drets.
A més, per garantir-ne la seua correcta aplicació, cal incrementar el nombre de professionals sanitaris perquè puguen intervindre en els propis domicilis de les persones que necessiten tractaments pal·liatius. I actualment, les plantilles sanitàries estan molt ajustades i resulta pràcticament impossible l’aplicació correcta de la Llei.
CCOO PV i DMD CV reclamen a l’Administració la constitució de l’Observatori Valencià de la Mort Digna, tal i com es recull en la Llei autonòmica, perquè es genere un seguiment de l’aplicació d’aquests drets.
La Guia que presentem fa referència, entre uns altres, als drets d’informació, de consentiment o de rebuig dels tractaments, de planificació de les voluntats anticipades, d’alleugeriment del dolor i d’atenció pal·liativa. També s’hi donen orientacions sobre com reivindicar-ne l’aplicació en cas de mala praxi. Finalment, s’hi fa una descripció detallada de com complimentar el Document de voluntats anticipades (DVA) o testament vital.
En un moment en què s’està tramitant el Projecte de llei d’eutanàsia, DMD vol deixar constància de la necessitat de reconéixer el dret de les persones a decidir sobre la pròpia vida. Un dret que valora la compassió pel patiment extrem i el respecte a la voluntat de les persones que lliurement decidisquen utilitzar-lo.
La presentació de la Guia coincideix en un moment especialment crític, en què les qüestions al voltant de la dignitat de la mort han estat i estan ben presents en el nostre dia a dia. Per això, hem afegit a manera d’annex la referència al Protocol d’acompanyament al final de la vida durant la pandèmia de la COVID-19 adoptat per la Generalitat. La seua aplicació correcta haurà de servir perquè situacions com les viscudes, fa escassos mesos, no tornen a succeir i les persones infectades de COVID-19 tinguen un procés de mort digna.
No obstant això, CCOO PV i DMD consideren que alguns dels aspectes del Protocol haurien de ser corregits, com per exemple la falta de definició en les alternatives per permetre l’acompanyament en cas de pacients ingressats en UCI. En el procés d’acomiadament, el Protocol assenyala que, excepcionalment, es valorarà la presència d’un nombre superior de persones en cas d’haver-hi llaços familiars que ho justifiquen. En aquest sentit, les organitzacions consideren que no es pot deixar al criteri professional aquesta qüestió, que podria provocar discriminació entre unes persones i altres.

Ana Belén Montero (CCOO PV) y Javier Velasco (DMD) presentan la guía
El documento, elaborado por ambas organizaciones, pretende ser una herramienta de información sobre los derechos por una muerte digna, actualmente reconocidos por la legislación autonómica pero no suficientemente conocidos ni por la ciudadanía, ni por la profesión sanitaria. Para CCOO PV y DMD es necesario un incremento de las plantillas sanitarias y la formación para poder dar cumplimiento a la normativa.
En el marco del Convenio de colaboración entre la Confederación Sindical de Comisiones Obreras del País Valenciano (CCOO PV) y la asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD), un grupo de trabajo mixto de ambas organizaciones, ha elaborado una Guía recopilatoria de los derechos sanitarios de las personas en el proceso final de la vida.
En este sentido, la Guía que hoy presentamos quiere ser una herramienta de información ciudadana sobre los derechos por una muerte digna ya actualmente reconocidos y que están recogidos en la Ley 16/2018, de 28 de junio de la Generalitat, de derechos y garantías de la dignidad de la persona en el proceso de atención al final de la vida.
Unos derechos que, todo se tiene que decir, no han estado suficientemente difundidos por las administraciones públicas, que, además, tendrían que garantizar la aplicación. Ni entre la ciudadanía, que es la titular, ni entre el conjunto profesional sanitario, ni los encargados y las encargadas de llevarlos a buen término. Por esta razón, nuestra Guía es también un toque de atención para emplazar a las instituciones a lograr un compromiso de difusión y facilitación social.
Para dar cumplimiento a la Ley autonómica, que establece los deberes del personal sanitario y sociosanitario, es necesario que los profesionales y las profesionales conozcan y apliquen la normativa. Así lo ha señalado la secretaria de Política Social de CCOO PV, Ana Belén Montero, que considera fundamental la formación del personal implicado en la atención al final de la vida, sobre como hacer efectivos estos derechos.
Además, para garantizar su correcta aplicación, hay que incrementar el número de profesionales sanitarios porque puedan intervenir en los propios domicilios de las personas que necesitan tratamientos paliativos. Y actualmente, las plantillas sanitarias están muy ajustadas y resulta prácticamente imposible la aplicación correcta de la Ley.
CCOO PV y DMD CV reclaman a la Administración la constitución del Observatorio Valenciano de la Muerte Digna, tal y como se recoge en la Ley autonómica, porque se genere un seguimiento de la aplicación de estos derechos.
La Guía que presentamos hace referencia, entre otros, a los derechos de información, de consentimiento o de rechazo de los tratamientos, de planificación de las voluntades anticipadas, de alivio del dolor y de atención paliativa. También se dan orientaciones sobre cómo reivindicar la aplicación en caso de mala praxis. Finalmente, se hace una descripción detallada de como agasajar el Documento de voluntades anticipadas (DVA) o testamento vital.
En un momento en que se está tramitando el Proyecto de ley de eutanasia, DMD quiere dejar constancia de la necesidad de reconocer el derecho de las personas a decidir sobre la propia vida. Un derecho que valora la compasión por el sufrimiento extremo y el respecto a la voluntad de las personas que libremente decidan utilizarlo.
La presentación de la Guía coincide en un momento especialmente crítico, en que las cuestiones alrededor de la dignidad de la muerte han estado y están muy presentes en nuestro día a día. Por eso, hemos añadido a manera de anexo la referencia al Protocolo de acompañamiento al final de la vida durante la pandemia de la COVID-19 adoptado por la Generalitat. Su aplicación correcta tendrá que servir porque situaciones como las vividas, hace escasos meses, no vuelven a suceder y las personas infectadas de COVID-19 tengan un proceso de muerte digna.
Sin embargo, CCOO PV y DMD consideran que algunos de los aspectos del Protocolo tendrían que ser corregidos, como por ejemplo la falta de definición en las alternativas para permitir el acompañamiento en caso de pacientes ingresados en UCI. En el proceso de despido, el Protocolo señala que, excepcionalmente, se valorará la presencia de un número superior de personas en caso de haber lazos familiares que lo justifican. En este sentido, las organizaciones consideran que no se puede dejar al criterio profesional esta cuestión, que podría provocar discriminación entre unas personas y otras.
El 30 de octubre se conocieron los resultados del referéndum sobre la Ley de Elección al Final de la Vida (“End of Life Choice Act”) aprobada por el parlamento neozelandés en 2019: el 65,2% de los votantes apoyó la entrada en vigor de la ley, mientras que el 33,8% se opuso. Los resultados definitivos se proclamarán el 6 de noviembre, una vez terminado el recuento de los votos expresados en el extranjero que, según todas las previsiones, no supondrá un cambio sustancial.
El resultado del referéndum es vinculante, y la ley entrará en vigor el 6 de noviembre de 2021, un año después de la proclamación de los resultados definitivos. Durante años, el apoyo a la eutanasia ha rondado los 60-70% en todas las encuestas, con un respaldo generalizado en todo el espectro político. Tanto la recién reelegida primera ministra Jacinda Ardern, del Partido Laborista, como la jefa de la oposición, Judith Collins, del Partido Nacional, votaron a favor de la ley.
Podrán acceder a la eutanasia los ciudadanos neozelandeses mayores de 18 años, que padezcan una enfermedad terminal con un pronóstico de menos de 6 meses, competentes y capaces de tomar decisiones sobre su salud, con “una disminución significativa y continua de su capacidad física” y que padezcan “un sufrimiento insopportable imposible de aliviar”. La solicitud tendrá que ser validada por dos médicos independientes (y un psiquiatra en caso de duda sobre la capacidad del paciente a tomar decisiones). La ley descarta expresamente la enfermedad mental, la edad avanzada y dolencias que afecten a la autonomía como razones para acceder a la eutanasia.
El 30 de octubre se conocieron los resultados del referéndum sobre la Ley de Elección al Final de la Vida (End of Life Choice Act). El resultado: el 65,2% de la ciudadanía neozelandesa apoyó el proyecto de ley y un 33,8% se mostró en contra.
Faltan en este recuento los votos de las personas residentes en el extranjero, pero la diferencia en el resultado es tan amplia que no influirán en la adopción de la ley, que entrará en vigor el 6 de noviembre de 2021.
El Estado de Queensland (Australia) celebró sus elecciones el 31 de octubre. Ha ganado el Partido Laborista, que podrá gobernar en solitario.
Durante la campaña electoral, la primera ministra (laborista) saliente, incluyó la aprobación de una ley de muerte asistida en su programa y se comprometió a presentar el proyecto de ley en el Parlamento estatal a principios de 2021.
Durante la pasada legislatura, una comisión de investigación del Parlamento recomendó la aprobación de una ley de muerte asistida.
La NVVE comenta en su página web un reciente informe publicado por la Comisión de Revisión de la Eutanasia:
El caso de un hombre de 80 años con demencia avanzada que solicitó la ayuda para morir cuando le diagnosticaron la enfermedad y redactó un testamento vital muy detallado y claro sobre las circunstancias en las cuales solicitaba la eutanasia.
Recordar que la NVVE está llevando grandes campañas a nivel nacional sobre las directrices anticipadas.
En el artículo hay tanto extractos de las directrices anticipadas de esta persona como un enlace al informe de la Comisión de Revisión.
Marinou Arends, la geriatra que fue procesada (y posteriormente absuelta) por una eutanasia a una paciente con alzhéimer avanzado que la había solicitado en un testamento vital, cuenta lo que ocurrió, cómo se desarrolló el juicio y cómo ayudar a esta mujer cambió su vida.
Como el documento está en PDF y es bastante largo recomendamos descargarlo y después traducirlo con Google Transate. Vale la pena el esfuerzo, el testimonio es impresionante.
Alain Cocq ha interrumpido su segunda tentativa de despedirse de la vida ayunando.
Concluye el artículo:
“El equipo del hospital de Dijon no parece querer dejarle acceder a una sedación profunda y continua hasta su fallecimiento. La ley Claeys-Leonetti, del 2 de febrero 2016, que regula el final de la vida, es sobre este punto ambigüa y las recomendaciones de la Alta Autoridad Sanitaria respecto a su aplicación son restrictivas ya que hablan de un pronóstico de 72 horas, lo que no se aplica en este caso. Sin embargo esta sedación es posible cuando los dolores no se pueden aliviar, lo que corresponde a lo que experimenta Alain Cocq. Esta es la situación, se enfrenta a una vida que se parece a un callejón médico sin salida”
Miembros del RCGP (Colegio Real de Médicos Generalistas) demandan a la institución ante los tribunales y explican en este artículo publicado por el BMJ las razones:
«Es más importante que nunca que los médicos tengan confianza en las organizaciones que los representan. Por esta razón estamos denunciando al RCGP ante la justicia, por su negativa a escuchar a sus miembros sobre la muerte asistida.
Durante muchos años, la profesión médica ha estado en una situación difícil: ¿cómo reconciliar su histórica oposición a la muerte asistida con la abrumadora demanda pública de un cambio de ley? Recientemente, la BMA (Asociación Médica Británica) y las facultades médicas han logrado un progreso significativo para cerrar esta brecha porque han descubierto que existe un deseo de enfoque diferente entre los médicos».
El artículo concluye: «La era de las instituciones médicas que imponían su dictamen al resto de la sociedad sobre temas como la muerte asistida ha terminado».
El gobierno tiene de plazo judicial hasta el 18 de diciembre para modificar la Ley de Muerte Médicamente Asistida y eliminar el requisito de terminalidad.
Ha presentado un proyecto de texto en el Parlamento. Los opositores de todas las religiones se unen en su ofensiva y han publicado una carta abierta en contra del proyecto, a pesar de que, como recalca el artículo, «las encuestas de opinión pública han demostrado sistemáticamente que los canadienses apoyan el acceso al suicidio inducido médicamente de forma legal».
Incidencia presupuestaria de la Ley de Muerte Asistida. Es un tema difícil, a menudo tabú.
Un senador pidió a la Oficina del Presupuesto del Parlamento Federal un informe sobre el impacto presupuestario de la proposición de ley C-7 que modifica la ley de Muerte Asistida y elimina su requisito de terminalidad para acceder a una eutanasia.
El informe estima que ampliar el acceso a la asistencia médica para morir significaría 1.164 muertes adicionales con asistencia médica en Canadá en 2021, además de las 6.465 muertes esperadas bajo el régimen actual.
«Los presupuestos de salud provinciales verían un ahorro de 149 millones de dólares (canadienses) el próximo año si las cifras son ciertas, en gran parte debido a la disminución del gasto en atención al final de la vida. El informe señala que los costos de la atención médica en el último año de vida representan entre el 10 y el 20 por ciento del gasto total en atención médica»
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Durante este periodo, en Quebec se produjeron 1776 ayudas médicas a morir, lo que representa un aumento del 40% respecto al año anterior.
La ayuda médica a morir ya representa el 2,6% del total de los fallecimientos; el 86% de las personas que accedieron a una muerte asistida tenía un pronóstico de vida limitado de menos de 6 meses.
Con ocasión de este debate se publica una entrevista a Roger Kusch, ex-senador y promotor de la asociación Sterbehilfe Deutschland, que ayudaba a pacientes a morir antes de 2015 (fecha de la introducción del art.217 en el Código Penal, que prohibió la ayuda “comercial” al suicidio).
Kusch explica que hasta 2018 estuvieron inactivos, pero que después reanudaron su actividad en Zurich y han ayudado a 16 pacientes. Considera que las condiciones ahora son similares a las anteriores a 2015, y han reanudado sus actividades en Alemania. Sobre el freno a la ayuda a morir ejercido por el Ministro de Sanidad (ver revista de prensa anteriores) asegura que “Tenemos un ministro de salud que toma decisiones políticas en lugar de las legalmente correctas”.
Sterbehilfe Deutschland tiene 700 miembros. Cuota de afiliación: 2.000 €.
El grupo se denomina ‘Prudencia Uruguay’ y «busca dar voz a quienes se oponen a legalizar la eutanasia y el suicidio asistido».
Es un grupo de unas 200 personas (médicos paliativistas, académicos y políticos de diversos partidos) que pretenden «promover tanto un debate público como una reflexión profunda sobre el tema en la sociedad uruguaya» para, como dice la consigna del movimiento, «eliminar el sufrimiento y no la vida».
Tienen la osadía de afirmar, contra todas las evidencias, que a nivel mundial se observa que cuando el debate sobre eutanasia se hace con serenidad las posturas cambian generalmente «en favor a la postura contraria», por lo que piden un plazo de por lo menos dos años para debatir.
Una balada de piano del artista australiano, presentada recientemente y que formará parte de su próximo álbum ‘Idiot Prayer’. Se puede escuchar en el enlace.
La letra:
I look for you underneath the damp earth
I look to you in the night sky
I look to you in underneath the thorn bush
I look for you in the old city
And in looking for you I lost myself
Lost myself in time
Lost myself into the damp earth
Lost myself in the night sky
Lost myself underneath the thorn bush
Lost myself in the old city
And in losing myself I found myself
Found myself in time
Oh, when you stepped out of the vehicle
And attached yourself to my heart
A kind of dying
Dying of time
And I fled from the old city
Fled underneath the thorn bush
Fled into the night sky
Fled underneath the damp earth
Where I passed through a doorway
And found you sitting at the kitchen table
And smiling
That smile that smiles, that smiles
That smile that smiles, that smiles
That smile that smiles, that smiles
Smiles just in time
El jueves, 22 de octubre de 2020, representantes de la Asociación Derecho a Morir Dignamente de Asturias mantuvieron una reunión online con Roberto García Moris y Maria Luisa Carcedo, representantes de Asturias en el grupo socialista en el Congreso de los Diputados.
Si bien desde DMD se considera un avance importante la cercana aprobación de la Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia (LORE), en esta reunión se manifestó nuestra preocupación ante algunos de los aspectos del proyecto de ley en los que parece primar la desconfianza hacia la autonomía y capacidad de toma de decisiones de la ciudadanía y de quienes, en el ejercicio de su responsabilidad profesional, les acompañan. Algunos aspectos, puestos de relieve y cuestionados por nuestra organización durante la reunión fueron:
La reunión se cerró con la petición, por parte de DMD, de una mayor implicación del PSOE, como fuerza política que apoya la cultura de la muerte digna, en la difusión y educación de la ciudadanía en los aspectos que la definen.
El pasado 10 de octubre Loren Arseguet, responsable del área internacional de DMD, participó en la asamblea anual de la Asociación Derecho a Morir Dignamente de Francia (ADMD). Como se celebró de forma virtual, la organización aprovechó la ocasión para invitar a compañeras de la lucha por la despenalización de la eutanasia en otros países.
Tras una mañana dedicada a la asamblea y las cuestiones asociativas, ADMD dedicó la tarde a la actualidad francesa e internacional. Intervinieron Nina Sankari, de la asociación humanista polaca Casimir Liszinski, Paolo Santos, de la asociación portuguesa de Muerte Asistida, Alain Cocq, paciente francés que reclama su derecho a una muerte digna y Loren Arseguet del grupo internacional de DMD.
Nina Sankari de Polonia contó cómo habían tenido que cerrar una asociación a favor de la muerte digna, fundada tres años antes, a causa de las amenazas recibidas. Según explicó, las instituciones religiosas marcan la pauta legal. Ninguna ley se aprueba sin la aprobación de la asamblea episcopal, aliada con el gobierno conservador.
Desde Portugal, Paolo Santos resumió la situación de su país. El pasado febrero, el Parlamento aprobó la toma en consideración de 5 proposiciones de ley de regulación de la eutanasia, todas por amplia mayoría. En la actualidad, explicó, se trabaja en un proyecto de consenso que probablemente será votado a principios de 2021 y que, si nada cambia, tendrá votos suficientes.
Desde España, Loren Arseguet explicó en qué punto se encuentra la Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia (LORE) y cuáles son las reivindicaciones de DMD para su mejora. Comentó que ya ha terminado el proceso de presentación de enmiendas y que desde DMD se ha hecho llegar a todos los grupos parlamentarios favorables sus recomendaciones para lograr que la ley no se convierta en una carrera de obstáculos para sanitarios y pacientes y que la modificación del Código Penal no suponga un retroceso.
El intercambio fue muy enriquecedor para conocer de primera mano la evolución en varios países y el estado de la lucha por la libre disposición de la propia vida en el mundo.
Entrevista con Erika Preisig, fundadora de la asociación Life Circle, que la prensa sensacionalista presenta como la «Dra. Muerte». Ella añade una palabra: “Soy la Dra. Buena muerte. Insisto en eso, es muy importante para mí. No voy a matar a nadie. No asesino a nadie, como ahora me acusan».
En 2016, Preisig ayudó a morir a una mujer. La Fiscalía le reprochó penalmente no haber solicitado una evaluación psiquiátrica antes de dar el visto bueno al suicidio asistido. Un tribunal la absolvió en 2019 de la acusación de homicidio; le impuso, sin embargo, una multa por delito contra la Ley del Medicamento. Pero ahora la Fiscalía ha recurrido esta sentencia y se va a reabrir el caso.
El artículo incluye un gráfico con la cantidad de suicidios asistidos declarados en Suiza cada año.
Se han publicado los resultado de una encuesta realizada por la Federación de los Médicos Suizos y la Alta Escuela de Ciencias Aplicadas de Zurich:
Aproximadamente el 40% de los médicos suizos han tenido casos de paciente que ayunan antes de morir. De media: 11 casos.
“El 60% de los médicos consultados lo ven como un proceso natural asociado a la muerte y que tiene que ser acompañado por el personal sanitario; el 32% lo definen como una forma de suicidio pasivo; y el 6% como suicidio asistido.”
La encuesta estima que, en 2017, estos casos representaron el 1,1% del total de los fallecimientos (458 personas).
Alain Cocq anuncia en la Asamblea de la ADMD (el 10 de octubre) que volverá a dejar de alimentarse e hidratarse y sólo quiere una sedación terminal.
Ha nombrado como su representante a François Lambert (sobrino de Vincent Lambert que militó por la retirada de la alimentación e hidratación a su tío y apoyó a Raquel Lambert en su lucha). F. lambert es abogado.
El 18 de octubre se repite la situación de septiembre. Le llevan al hospital otra vez cuando empieza a sufrir atrozmente, donde le vuelven a alimentar e hidratar en vez de practicarle la sedación paliativa que él quería.
Dice ahora aceptar la ayuda de ADMD (Francia) para viajar a Suiza a morir.
El gobierno neerlandés da luz verde a permitir la eutanasia para los niños entre 1 y 12 años aquejados de grandes sufrimientos imposibles de aliviar y que tengan pronóstico fatal:
«La ley no se modificará, pero habrá una «mayor elaboración de la cláusula de exclusión del castigo» para los médicos. Esta elaboración se está estudiando conjuntamente con el Ministerio Público y las organizaciones de médicos»
Artículo muy interesante y muy exhaustivo sobre las relaciones entre los médicos y las Comisiones de Control:
Testimonios de médicos que han sido llamado a ampliar información ante una Comisión Regional de Control por las eutanasias realizadas (19 en 2019; 35 en 2018), contrastados con reflexiones del presidente de las Comisiones.
Interesante ver las dificultades que encuentran los médicos de familia para rellenar correctamente los informes a presentar a la Comisión, a diferencia de los expertos del ExpertiseCentrum (ex-Clinica del final de la vida): “pasan horas con esto. Nosotros, como médicos de familia, no tenemos este tiempo”.
La consecuencia de estas dificultades es que los médicos de cabecera empiezan a derivar cada vez más los pacientes que solicitan la eutanasia al ExpertiseCentrum. Un médico pide que se instaure intervención de la Comisión para dar luz verde antes de la realización de la eutanasia, una “evaluación previa” como protección: “Hemos comprobado todo y aún puede salir mal”.
La NVVE publica este caso en su web: una enferma cuyo médico de cabecera –originalmente abierto– no quiere hablar de la eutanasia, pero la deriva al ExpertiseCentrum.
Describe detalladamente la conversación (felizmente “desprovistas de compasión”) con el equipo formado por un médico y una enfermera, así como todo el proceso:
NVVE acaba de crear una unidad de apoyo especialmente dedicada a la información y el asesoramiento sobre demencia.
«Todos los días recibimos muchas preguntas sobre la eutanasia en la demencia. Es un tema de gran preocupación para nuestros miembros y sus seres queridos. Las preguntas que se hacen muestran que existe una gran diferencia entre lo que la gente sabe y espera y la realidad.»
“Las estimaciones muestran que el 40 por ciento de todos los suicidios en los Países Bajos son cometidos por pacientes de salud mental. Según las cifras (bienales) de la Inspección de Salud y Atención a la Juventud, el contador en 2018 fue de 764. Las cifras fluctúan en la literatura profesional; dependiendo del lugar de trabajo, entre el 38 y el 70 por ciento de los profesionales se ven afectados.»
Luego hablan psiquiatras. Dicen cosas así en el artículo: «Es el paciente quien puede decidir en cualquier momento poner fin a su vida». Broeckman: “¿Hasta qué punto puedes ser responsable de la vida de otras personas? Es casi una cuestión filosófica».
¡Después son los más reacios a reconocer que existe un sufrimiento psicológico terrible y sin alivio, y niegan sistemáticamente (o casi) el acceso a la eutanasia a pacientes psiquiátricos! Recordar que el ExpertiseCentrumEuthanasie tiene 2 años de lista de espera para pacientes psiquiátricos porque no encuentran facultativos dispuestos a colaborar.
El tribunal de 2ª instancia rechaza el recurso presentado por la mujer que intentó impedir la muerte médicamente asistida de su marido (que había sido aceptado después de seguir todo el procedimiento).
La sentencia reconoce la pérdida dolorosa que ella sufrirá pero afirma que «la responsabilidad del acceso a la muerte médicamente asistida recae en profesionales médicos y de enfermería autorizados, no en jueces», y le niega el derecho legal a impugnar la decisión de su esposo. «Impedir la asistencia médica a morir sería contrario al derecho fundamental del Sr. Sorenson a la autonomía personal y a la autodeterminación médica». «Evitar que el Sr. Sorenson acceda a una muerte médicamente asistida constituye un daño significativo».
Parece que el abogado de la mujer quiere intentar presentar recurso ante el Tribunal Supremo
El marido ha recibido finalmente la ayuda a morir, pero la esposa sigue con la idea de un recurso ante el Tribunal Supremo porque «la ley no protege suficientemente los pacientes con enfermedades mentales», según ella.
(El marido tenía EPOC pero ella siempre dijo que su decisión tenía que ver con trastornos psicológicos y depresión)
Interesante artículo que discute la naturaleza constitucional del requisito de “deterioro avanzado e irreversible de las capacidades del paciente” que exige la ley canadiense de muerte asistida.
El artículo se pregunta si podría abrir la vía a nuevos recursos ante el Tribunal Constitucional:
Dado las divisiones en el Gobierno irlandés sobre esta cuestión: ¿es posible que se recurra a un referéndum sobre la ley de muerte asistida?
Dice el diputado que presentó la ley: «Se necesitarán alrededor de cuatro a seis meses de trabajo para que se produzca un informe sobre ese proceso. No va a ser sencillo y es difícil saber adónde irá. Podría darse un escenario en el que esto nunca vea la luz y se acumule polvo pero, debido al apoyo de todos los partidos hasta ahora, creo que es poco probable. El informe de la comisión también podría llevar a la convocatoria de un referéndum o una asamblea ciudadana».
El artículo también da una buena visión de los derechos al final de la vida reconocidos en México.
Tribuna de uno de los médicos que habían presentado recurso en el tribunal Constitucional contra el art.217 del Código Penal. Analiza las repercusiones del fallo de febrero en la profesión médica y el choque entre el derecho penal y la regulación de la profesión médica.
El artículo da cuenta, además, de cuánto se parecen los integristas religiosos de todos los países.
Artículo australiano para desmontar la campaña que lleva en muchos países el holandés Theo Boer (que tiempos atrás formó parte de una Comisión de Control de la Eutanasia) contra las leyes de eutanasia que van debatiéndose en los parlamentos de diferentes países.
El autor pertenece a la Sociedad Racionalista de Australia.
El artículo aporta datos sobre la relación número de suicidios/legalidad de la ayuda médica a morir con cifras holandesas y de Suiza.
La conclusión: donde la muerte asistida está legalizada bajan los números de suicidios violentos: “Inmediatamente obvio es que la tasa general de suicidios en Suiza ha disminuido de manera masiva y constante desde que se formaron las dos principales sociedades de asistencia a principios de la década de 1980. Y ha seguido cayendo a pesar de que la tasa de asistencia y la discusión pública han aumentado durante las últimas tres décadas.”
Una herramienta clave para garantizar la dignidad de las personas en la fase final de la vida
Uno de los objetivos que persigue la asociación Derecho a Morir Dignamente, desde sus orígenes, es acabar con el tabú que dificulta, hoy en día, hablar de la muerte. Hace unos años, la mayoría de las personas se moría en casa, acompañadas, y había una naturalidad en esa experiencia que en la actualidad ha desaparecido.
Cory Taylor, escritora australiana que falleció a causa de un cáncer en 2016, en su libro ‘Morir, una vida’ (Gatopardo ediciones, 2019), donde nos acerca a sus vivencias en el último año de su vida, señala: «A pesar de su omnipresencia, resulta extraño que haya tan pocas oportunidades de debatir sobre ella en público». Este «no hablar» nos lleva a «no escuchar» lo que nos dicen quienes se hallan en esta situación y, como sociedad, a mirar para otro lado y no afrontar las consecuencias del desarrollo de las tecnologías médicas que permiten alargar la vida biológica de quienes se encuentran en procesos irreversibles. Como señalaba el doctor Luis Montes: «Muchas veces hemos añadido años a la vida, pero no vida a esos años».
Desde 2018, Asturias dispone de la Ley reguladora de los derechos y garantías de las personas en la fase final de la vida, cuyo fin primordial es procurar que toda persona que se encuentre en dicho proceso reciba, por parte de quienes le atienden, un trato digno; entendido este como «el respeto de sus convicciones personales, principalmente las relacionadas con sus creencias ideológicas, religiosas, socioculturales, de género y de pudor, cualquiera que sea el padecimiento que presente» (Art. 5).
Ahora bien, para ser capaces de cumplir este y el resto de objetivos, la propia ley señala la necesidad de poner en marcha mecanismos de recogida de información y evaluación continua que garanticen el mejor cumplimiento de la misma. Uno de estos mecanismos es el Observatorio de la Muerte Digna, cuyo decreto de organización y funcionamiento –por fin, dos años después de la promulgación de la ley– entró en vigor el pasado 24 de agosto (Decreto 63/20, de 16 de julio). Se suma así a las comunidades de Cataluña y Navarra.
Este Observatorio es un órgano colegiado, de carácter asesor de la Administración Autónomica, adscrito a la Consejería de Sanidad, y una herramienta con los siguientes fines:
Para que los derechos se puedan ejercer es necesario que la ciudadanía los conozca y que los profesionales sanitarios tengan una formación adecuada al respecto. Por eso, otros compromisos del Observatorio incluyen «la formación de profesionales y pacientes acerca de los derechos y deberes recogidos en la ley» y «la habilitación de formas efectivas de comunicación a la sociedad civil de los resultados de los informes que genere el Observatorio, así como de sensibilización del impacto del proceso de morir».
Resulta evidente, por tanto, que un buen funcionamiento de este órgano permitirá conocer cómo es la etapa vital última en Asturias, y cómo se deberían orientar las políticas de salud para ayudar al cumplimiento de la ley. Sus conclusiones van a facilitar la unificación de la asistencia, localizar grupos vulnerables, detectar situaciones de desigualdad, adaptar los recursos asistenciales a las necesidades y promover medidas correctoras que sustenten el avance de mejoras en las estrategias de cuidados.
Morir es el acto final de nuestra biografía. Es necesario que los cuidados últimos no dependan de creencias ni actitudes particulares de profesionales o familiares, que pueden no coincidir con lo que desea el paciente. Debe ser cada persona el centro del proceso, con respeto a su capacidad de decisión y autonomía a lo largo del procedimiento. Es de obligado cumplimiento y debe darse a conocer.
Desde la asociación Derecho a Morir Dignamente – Asturias creemos que es urgente que el trabajo del Observatorio de la Muerte Digna del Principado empiece cuanto antes. Creemos que, de haber estado en marcha durante la alarma y crisis sanitaria sobrevenida, podríamos contar ahora con un buen conocimiento sobre si se respetaron las decisiones de quienes fallecieron; si se les informó (y cómo) de su proceso de enfermedad, de las opciones clínicas y su pronóstico; si se consultaron los documentos de instrucciones previas, si sufrieron dolor, o si se produjeron traslados innecesarios al hospital; si hubo encarnizamiento terapéutico, o si existe diferencia a la hora de morir entre unos colectivos u otros.
Un conocimiento así nos permitiría disponer de una mejor comprensión de lo ocurrido y, partiendo de estos datos, elaborar propuestas que ayuden a tomar mejores decisiones a los órganos competentes del Gobierno, con el fin de analizar la calidad asistencial, evitar diferencias territoriales y elaborar planes de mejora tanto en las circunstancias excepcionales presentes como para cuando la situación se normalice.
Artículo publicado originalmente en La Nueva España