Entre 2021 y 2022, Martha Sepúlveda fue el rostro visible de las innumerables barreras a las que se enfrentan las personas que, en Colombia, buscan voluntariamente ayuda para morir. El Tribunal Constitucional, en una reciente sentencia, acaba de declarar en un duro texto que esos obstáculos deben terminarse. Analizando la situación, el tribunal recalca que existe una “omisión legislativa absoluta”, que significa que el Congreso no ha hecho nada para regular la eutanasia. Critica además la persistencia de una “escasa regulación expedida por el Ministerio de Salud y Protección social”, pues esa entidad no ha emitido nuevas resoluciones que aborden la muerte digna en los términos en los que el tribunal la ha desarrollado, y la falta de reglamentación del procedimiento médico de la eutanasia “se traduce en barreras de acceso a esta garantía, así como dificulta el trabajo de los profesionales de la salud”.
Por tanto, el tribunal constitucional, por octava vez en 26 años, le pide al Congreso que, “en desarrollo de su potestad de configuración normativa, avance en la protección de una muerte digna, con miras a eliminar las barreras aún existentes para el libre ejercicio de la autodeterminación de las personas”.
Hasta el momento, se han presentado 14 iniciativas legislativas sobre la eutanasia, pero ninguna prosperó. El 25 de agosto se presentó una nueva proposición de ley. “El propósito de esta Ley es desarrollar el derecho fundamental a morir dignamente, cumplir con los llamados de la Corte Constitucional y eliminar las barreras de acceso al procedimiento. Se elimina la obligación de establecer una conexión directa entre el sufrimiento de la persona, su enfermedad y la posibilidad de morir dignamente. El elemento fundamental de este proyecto es proteger el derecho individual a decidir y juzgar”, señaló el congresista coautor del texto.